En un dormitorio pequeño, todo empieza por la cama: su tamaño y su sitio deciden si puedes moverte, abrir el armario y leer con buena luz. Estas son las medidas que usan los interioristas y las ideas que hacen que unos pocos metros se sientan amplios y tranquilos.
Ficha rápida
- Para quién: dormitorios principales pequeños, cuartos de invitados y habitaciones de departamento.
- La medida clave: unos 61 cm libres a los lados de la cama, si caben.
- El mayor error: elegir la cama más grande posible sin medir antes la habitación.
- El aliado: el espacio bajo la cama y la pared del cabecero.
Un dormitorio pequeño no se arregla con muebles pequeños, sino con menos muebles y mejor colocados. La cama es el mueble que más suelo ocupa: si está bien elegida y bien situada, el resto encaja mucho más fácil.
Antes de comprar nada, dibuja la habitación en papel con la puerta, la ventana, el armario y los enchufes. Con las medidas de esta guía sabrás qué cabe y qué sobra.
En este artículo
Primero, la cama
La cama manda. Antes de decidir su tamaño, comprueba cuánto espacio queda libre alrededor. Estas son las referencias que recogen los interioristas consultados por la revista Livingetc y la diseñadora Emily Henderson:
| Elemento | Medida de referencia |
|---|---|
| Paso a cada lado de la cama | Al menos 61 cm; lo ideal, unos 91 cm si hay espacio |
| Paso a los pies de la cama | Unos 91 cm |
| Altura de la mesilla | 60–75 cm, y como mucho unos 13 cm por encima o por debajo del colchón |
| Ancho de la mesilla | Unos 51 cm para una cama doble; menos para una individual |
| Lámpara de lectura | A la altura del hombro estando sentado en la cama |
| Fondo de un armario | Unos 60 cm por dentro |
Si al colocar una cama doble no quedan al menos 61 cm a un lado, la habitación te está pidiendo una cama más estrecha o un cambio de distribución.
Tres distribuciones que funcionan
Cama centrada en la pared principal
Es la distribución clásica: cabecero contra la pared más larga o la que ves al entrar, una mesilla a cada lado y paso por los dos lados. Funciona si la habitación permite los 61 cm a cada lado. Es la más cómoda para dos personas, porque nadie tiene que pasar por encima del otro.
Cama en una esquina
En dormitorios muy estrechos o cuartos individuales, apoyar un lateral de la cama contra la pared libera un pasillo amplio en el otro lado. Pierdes una mesilla, pero ganas espacio para un escritorio o una cómoda. Un cabecero que siga por la pared lateral convierte la cama en una especie de sofá de día.

Cama bajo la ventana
A veces es la única pared libre. Funciona si el cabecero es bajo, la ventana no tiene corrientes de aire y las cortinas pueden abrirse sin mover la cama. Deja algo de espacio entre el cabecero y el alféizar para que circule el aire.
Almacenaje sin ocupar suelo
Debajo de la cama
Una cama con cajones o un canapé abatible guarda la ropa de cama, la de otra temporada y las maletas. Si tu cama tiene patas, unas cajas bajas con tapa y ruedas hacen el mismo trabajo y se sacan con facilidad.

En la pared del cabecero
Una repisa estrecha sobre el cabecero o un cabecero con estantes sustituye a las mesillas cuando no caben. Colgar las lámparas en la pared libera aún más espacio.
En el armario
El armario es el mueble que más espacio puede ganar o perder. Si se te ha quedado pequeño, el método por zonas de nuestra guía para ordenar un armario pequeño suele liberar más espacio que comprar otro mueble.
Luz para dormir y para leer
Un dormitorio necesita una luz general suave y una luz de lectura a cada lado de la cama. Los interioristas consultados por Livingetc colocan la luz de lectura a la altura del hombro estando sentado; Emily Henderson propone instalar los apliques con su parte superior a unos 127–152 cm del suelo.
- Apliques de pared en lugar de lámparas de mesa: liberan las mesillas o las sustituyen por completo.
- Luz cálida y regulable para la noche, como explicamos en la guía para iluminar la sala, que también vale para el dormitorio.
- Cortinas que oscurezcan si entra luz de la calle; cuelga la barra más alta y más ancha que la ventana para que esta parezca más grande.

Color, textiles y alfombra
Los tonos suaves y algo apagados, como el verde grisáceo, el azul empolvado o la arcilla clara, suelen resultar más tranquilos que los colores saturados. Míralos con la luz de tus lámparas y con la de la mañana, como explicamos en la guía para elegir el color de las paredes.
Para que la habitación no se vea recargada:
- Ropa de cama lisa o con un solo estampado, y dos o tres cojines como mucho.
- Una sola alfombra grande mejor que varias pequeñas. Emily Henderson recomienda que sobresalga al menos 61 cm por los tres lados libres de la cama. En una habitación pequeña, si no cabe, una alfombra estrecha a cada lado de la cama cumple la misma función.
- Pocos objetos a la vista. En la mesilla, una lámpara o un libro; el resto, en un cajón.

Errores frecuentes
- La cama más grande que cabe a la fuerza. Si no puedes pasar por un lado, el dormitorio será incómodo cada noche.
- Mesillas más altas o más bajas que el colchón. Cualquier cosa que dejes encima se cae o queda fuera de alcance.
- Muebles frente a las puertas del armario. Comprueba que las puertas y los cajones se abren del todo.
- Lámpara de techo como única luz. Deslumbra al acostarte y no sirve para leer.
- Llenar las paredes. Un cuadro grande sobre el cabecero calma más que muchos pequeños; si lo cuelgas, revisa la guía para colgar cuadros.
Tu plan para este fin de semana
Mide la habitación y dibújala. Prueba en el papel dónde queda la cama con 61 cm de paso a los lados. Decide si vas a guardar debajo de la cama o en la pared del cabecero y, al final, cambia las lámparas de mesa por apliques. Con esos tres cambios, el mismo dormitorio se siente más grande.
Fuentes
- 10 Important Measurement Rules for a Better Bedroom Layout — Livingetc
- Bedroom Design Rules — Style by Emily Henderson
Sigue leyendo


